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En Costa Rica extrañamos la probidad que nos representaba como nación

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Las generaciones más recientes lo consideran anecdótico y algunas veces es secundado con comentarios sarcásticos e irónicos; la frase que dice:

“Mis abuelos hacían un negocio con un apretón de manos y el pelo de un bigote”.

Inclusive los de cincuenta y más rememoramos con nostalgia cuando pensamos en la enseñanza resumida en el chascarrillo

“al toro por los cuernos y al hombre por la palabra”.

No implica que se acabaron las manos veraces, los bigotes para el negocio, ni los toros y los hombres bravíos. El punto es que la probidad se está extinguiendo en Costa Rica, como consecuencia de un curso de proselitismo avanzado, compuesto por tres módulos en el que se ha matriculado la sociedad costarricense.

Módulo 1: La Familia

El desdeño con el que se trata a la probidad en el seno de las familias hoy, sería inimaginable hace tan solo veinte años. Es en casa donde se ha influenciado y aleccionado a sus miembros para que consideren, asuman y acepten que la moralidad, integridad y honradez en las acciones son trajes que puedo utilizar según la ocasión y conveniencia.

Todo empezó con los pequeños actos, antes copiar en un examen era un delito, al igual que dejarse el vuelto o tomar alguna moneda encontrada en la casa; era robar. También decir malas palabras o igualarse con un adulto; era sinónimo de mala educación y vergonzoso, como también decir piropos vulgares o malas palabras a una mujer era sinónimo de quién era maleante, pinta o ex-convicto.

La impuntualidad, el tomar lo que no te pertenece, mentir, las verdades a medias, incapacitarse sin estar enfermo, desdecirse una y otra vez, obtener un puesto en detrimento de otro compañero; hoy no son acciones incorrectas según los estándares morales de muchas familias.

“Pero tengo que decir más: la base de todo movimiento revolucionario serio tiene que ser la moral”. Manuel Mora Valverde junio 1934

Aunque en la actualidad no sea creíble, cualquiera de las acciones anteriores le restaban probidad a quién fuera, para optar por un cargo público, sin importar el estrato social al que perteneciera.

La familia costarricense empezó sacando la religión como parte de su estructura de convivencia, luego debilitó la necesidad de la fe como un acto de certeza y esperanza que garantizara su integridad y por último algunos eliminaron a Dios de sus vidas. Esto da por resultado que los valores y principios en nuestras vidas sean oscilantes y volátiles.

“No hay quien pueda negar sus convicciones, sin negarse a sí mismo”. Rafael Ángel Calderón Guardia 1942

Módulo 2: La clase política

La desfachatez con que la gran mayoría de la clase política de Costa Rica una y otra vez acude a la mentira, el enriquecimiento ilícito, la corrupción, la malversación de fondos, la participación en estructuras para delinquir, el tráfico de influencias, los actos inmorales, la negación de Dios, el incumplimiento de sus promesas civiles, etc.

Todas y cada una de las anteriores han validado en las nuevas generaciones de adultos jóvenes de Costa Rica, la frase célebre de Vincent de Gournay, en el siglo XVIII:

“Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même”; Dejen hacer, dejen pasar, el mundo va solo.

Con el agravante de que en nuestro país esa forma de hacer política, gobierno y democracia se ha convertido en nuestro “sello de calidad”, ubicándonos en el “Top Ten” mundial de los países más corruptos.

“Los empleos públicos pertenecen al Estado, no son patrimonio de particulares. Ninguno que no tenga probidad, aptitudes y merecimientos es digno de ellos.” Simón Bolivar.

No alcanzaría el “paredón” para fusilar a la clase política actual que se abandera con las consignas Bolivarianas.

Salvo contadas excepciones, tanto los gurús políticos, sus gendarmes, estrategas y hasta la pega banderas cibernautas (partidarios), han prostituido y denigrado la verdad de realidades que implica el quehacer político. La frase de Platón se convirtió en profecía para los costarricenses:

“El precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores”.

Nos desentendimos, no exigimos y hemos tenido los gobernantes que nos merecemos.

Para participar en la política no tienes que ser perfecto, pero si probo.

Módulo 3: Los medios de comunicación

Es el nuevo circo romano en el que no importa si la noticia, publicación o presunción son falsas. No escatima si el efecto de la nota periodística produce deterioro en la imagen pública, desintegra una familia, trunca una carrera económica, social, profesional o política.

Es un error de redondeo, si lo publicado es producto de injurias y calumnias o la estrategia de los grupos de poder periodístico, económicos y políticos para continuar obteniendo los réditos según sean los intereses particulares o grupales.

La frecuencia con la que esto ocurre ha llegado a ser tan normal, que la primicia matutina acaba en la edición o publicación nocturna siendo opuesta o desvirtuada respecto del comunicado inicial. Esto no despeina ni inmuta al emisor ni al receptor.

La vorágine para entrar al juego de “entretener” lleva a las redes sociales y otros medios de comunicación hacia la “desinformación” de la sociedad, sin miramientos, cálculos ni reparo del daño al inconsciente colectivo.

Ningún medio de comunicación se ha desdicho y mucho menos disculpado cuando han sido evidenciados en una nota falsa, incompleta, tendenciosa y lesiva contra algún actor público. Peor aún han echado mano a todo el poder que una red, micrófono o cámaras les otorgan 24/7 y han consumido en la alienación a muchos costarricenses.

Pero peor aún han logrado dividirnos como usufructo y caldo de cultivo para su próxima edición, hemos caído en su trampa y caminamos alineados en la ruta que nos marcan.

Preguntémonos, ¿quiénes alimentan la hoguera de la división? Feminismo- machismo, creyentes, no creyentes, evangélicos, católicos, homosexuales, heterosexuales, etc.

Sin dar por descontado la “basura programática” de los canales de televisión con sus narconovelas, violencia, noticieros desinformantes, reportajes vacíos, sucederos, etc. Sin duda nos han dividido y hemos dejado de exigir y demandar la probidad en los medios.

“Eso del feminismo es un absurdo. ¿Por qué las mujeres han de formar un grupo aparte y colocarse en actitud hostil ante los hombres? La humanidad se compone de hombres y de mujeres, y es a los hombres y a las mujeres a quienes les toca luchar unidos para volver habitable esta tierra” Carmen Lyra

 

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